Bastidor de tela de algodón con técnica de pinceladas y vaciado.
Tamaño: 40X60 (Alto/Ancho) en cm.Rostros, son como fantasmas que emergen del caos, formas que se insinúan y se retiran, nunca completamente definidas, pero siempre presentes. No son rostros estáticos, son rostros que se están formando, que se están transformando justo ante mis ojos. Uno podría ser la tristeza, otro la furia, otro la sorpresa, todos entrelazados en este torbellino de color. En este lienzo, el acrílico se ha soñado como sombras y dorado, donde el subconsciente permanece tranquilo. Los destellos dorados irrumpen en el oscuro y misterioso abismo, marcando la transformación del sueño en espíritu. Es la alquimia del crecimiento interior, del despertar de nuevas dimensiones hacia la paz, algo que todos buscamos.