Arte abstracto sobre bastidor de tela de algodón con técnica de pinceladas y vaciado holandés.
Tamaño: 45X65 (Alto/Ancho) en cm.La mente errada, simbolizada por el negro profundo, está marcada por los rectángulos verdes del perdón. Es una constante oportunidad para la redención, una guía rítmica que nos invita a corregir nuestro camino y liberarnos de las ataduras. En el centro, la esperanza, el beige luminoso, se eleva como un pilar, sustentando la posibilidad de renovación.
Y luego, la presencia divina: el dorado majestuoso de Dios se derrama desde arriba, una luz abundante que ilumina y nutre. En medio de esta gracia, el azul, el Espíritu Santo, se inserta con una fuerza calmada pero penetrante, un recordatorio de la guía divina y la inspiración que nos conecta con lo trascendente. El toque de rojo, en este contexto, podría ser el amor divino, la pasión de la creación y la compasión que fluye a través de todo, uniendo el perdón, la esperanza y la divinidad en una experiencia unificada del espíritu.